Os voy a contar una historia la mar de divertida que ha tenido lugar dentro de Sword and Cross. El que diga que la vida en el reformatorio es aburrida, no tiene ni puta idea de diversión.

Todo empezó una soleada mañana cuando finalizaron las clases. Vicky Donovan persiguió al desalmado Gabe Givens, con quién se dice que comparte algo más que polvo del blanco. Cuentan las malas lenguas que ambos se escondieron de los ojos avizores de los internos en la habitación del chico, quién terminó estrellando su bonito culo contra el suelo poco mullido del jardín, en un fallido intento de suicidio público. La bella damisela corrió para ayudarle, aunque el chico, adolorido, estaba muy enfadado. Ambos terminaron perdiéndose en la oscuridad de los pasillos, dónde las cámaras los filmaron adentrándose en la habitación de Vicky.

Pero la tercera en discordia hizo acto de presencia. Gaby Ciacoba irrumpió el momento íntimo de los dos tortolitos, y aunque no se pudo inmortalizar el momento, los gritos inundaban los pasillos. ¿Qué pasó ahí dentro? Algo malo. Los tres salieron largos minutos después y terminaron en la enfermería. El médico de guardia no ha querido dar detalles al respecto, aunque el tema ha sido mencionado en Dirección, dónde los tres internos han sentado sus traseros. ¿Expulsados? ¿Castigados? La emoción sigue sirviéndose en Sword & Cross en próximos episodios de ésta divertida comedia que he bautizado como “Polvo para tres”.

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